Gastroscopia ¿qué es y cómo se realiza?

La gastroscopia también puede conocerse como panendoscopia oral o endoscopia digestiva alta (no debe ser denominada únicamente endoscopia, pues este término engloba a todas las técnicas de este tipo). Junto a la colonoscopia, es una de las pruebas más solicitadas y que se realizan con mayor frecuencia en los servicios de aparato digestivo. Por ello es importante saber que es y cómo se realiza.

Tiene utilidad tanto diagnóstica como terapéutica a nivel del aparato digestivo superior, que comprendería desde la boca hasta la segunda o tercera porción del duodeno.

anatomia gastrica

Antiguamente la gastroscopia era una prueba incómoda y desagradable, por lo que generaba bastante rechazo entre los pacientes. Esto se debía al uso de endoscopios rígidos junto al hecho de que en la mayoría de centros no se empleaba sedación. Actualmente, gracias a los importantes avances tecnológicos con el desarrollo de endoscopios flexibles de menor calibre y al uso generalizado de sedación, es una prueba muy bien tolerada en general.

gastroscopia antigua
Ejemplo de las primeras gastroscopias realizadas con tubos rígidos y sin sedación

¿Por qué me han pedido una gastroscopia?

Las indicaciones para realizar una gastroscopia pueden ser múltiples. En primer lugar, el motivo más habitual es como diagnóstico ante la sospecha de distintas patologías. También se emplea en el seguimiento de otras enfermedades como pueden ser determinados tipos de gastritis, así como para realizar tratamiento cuando se considere necesario en función de los hallazgos.

Entre las causas más frecuentes por las que nos solicitan una gastroscopia encontramos:

  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico
  • Gastritis
  • Hemorragia digestiva alta (generalmente urgente)
  • Dificultad para tragar (disfagia)
  • Molestias abdominales (síntomas de dispepsia)
  • Estudio de infección por Helicobacter Pylori
  • Estudio de diarrea (descartar causas como la enfermedad celíaca)
  • Extracción de cuerpos extraños (programado como prótesis o de urgencias)
  • Anemia o déficit de vitamina B12

Contraindicaciones

En principio no existen contraindicaciones absolutas para la gastroscopia, con la excepción de que no se haya realizado una preparación correcta para la misma (ayunas) o que la situación clínica del paciente en el momento de la exploración no sea la adecuada.

¿Existe alguna alternativa a la gastroscopia?

La principal alternativa son las pruebas de imagen radiológica, aunque con una capacidad diagnóstica más limitada y la imposibilidad de poder tomar muestras o realizar tratamientos. Por otra parte, estas pruebas también pueden ser complementarias a la gastroscopia.

La más frecuente suele ser el tránsito gastroduodenal, en el que se le hace ingerir una papilla o líquido con contraste mientras se toman radiografías. También se podría valorar un escáner (TAC), sin embargo ambas conllevan radiar al paciente, cosa que con la gastroscopia no ocurre.

Gastroscopia ¿Con o sin sedación?

Esta es una de las preguntas más frecuentes en nuestras consultas, de hecho la mayoría de veces es la primera duda que les surge a los pacientes en cuanto comentamos la posibilidad de tener que realizarse la gastroscopia. Por consiguiente, dado que se trata de un procedimiento molesto, siempre recomendamos que se realice con sedación, claro está, salvo contraindicación o petición expresa del paciente de no dormirse.

sedacion endoscopia

En primer lugar, siempre que se realice la prueba con sedación, se debe valorar la necesidad de que el paciente acuda a una consulta de pre-anestesia en función de las enfermedades que padezca o la medicación que tome.

Durante el procedimiento se emplea una sedación profunda en la que el paciente respira por sí mismo en todo momento, además es muy segura y evita las molestias ocasionadas por la gastroscopia como las náuseas o la distensión abdominal.

En caso de no poder o querer usar sedación, le recomendamos que durante la prueba respire hondo por la boca y exhale el aire lentamente, como si estuviese empañando un cristal. Parece que de esta forma disminuyen las molestias y conseguimos que esté relajado durante la prueba.

Otra alternativa sería emplear únicamente sedación tópica en la garganta con un espray, disminuyendo así la sensación de ocupación en la garganta cuando introducimos el gastroscopio, con el inconveniente de tener que esperar un mínimo de 30 minutos tras la gastroscopia para poder tomar líquidos o alimentos.

¿Cómo debo prepararme para una gastroscopia?

En primer lugar, es necesario que el día de la prueba lleve leído y firmado el consentimiento de la misma, que le habrán entregado previamente, así como el volante en el que se indica el motivo de petición.

En el caso de que la prueba se vaya a realizar con sedación debe ir acompañado por un adulto, puesto que ese día no podrá conducir. Tampoco se recomienda realizar actividades que requieran estar alerta, utilizar maquinaria pesada ni tomar decisiones con vinculación legal. Por el contrario, en caso de no acudir acompañado es posible que no pueda administrársele sedación o que deba quedarse en observación un tiempo más prolongado del habitual.

Con el fin de que la gastroscopia pueda realizarse de forma completa y con seguridad, es fundamental que siga las siguientes indicaciones, especialmente la dieta.  

Dieta para una gastroscopia

Debe realizar ayunas tanto de líquidos (agua incluida) como de sólidos al menos 8 horas antes de la gastroscopia. Asimismo, dependiendo del motivo de la prueba y sus distintas patologías, es posible que el tiempo de ayunas sea mayor. Por ejemplo, en los pacientes con acalasia o con retraso del vaciamiento gástrico indicamos un mínimo de 12 horas de ayuno.

Es fundamental cumplir correctamente con el periodo de ayuno antes de la gastroscopia, pues de lo contrario es posible que no se pueda emplear sedación por el riesgo de paso del contenido gástrico a los pulmones, que se considera una situación muy grave, o incluso que se tenga que suspender la prueba.

restos liquidos
Restos líquidos por mal ayuno en una gastroscopia

Medicación

Salvo los fármacos que le hayan recomendado retirar debe continuar tomando su medicación habitual. En caso de tomar alguna medicación para la sangre como antiagregantes (Adiro, Plavix, u otros) o anticoagulantes (Sintrom u otros), debe consultar con su médico habitual la necesidad de suprimirlos antes de la prueba. Por otra parte, si existe la posibilidad de que en la prueba se tomen muestras para estudiar una infección por Helicobacter Pylori es recomendable suspender la toma de inhibidores de la bomba de protones (el famoso “protector gástrico”) al menos una semana antes, siendo preferible 2 semanas.

Ropa y accesorios

El día que se realice la prueba es recomendable acudir con ropa cómoda y que se quite fácilmente en caso de ser necesario. También debe retirar todos los objetos metálicos (reloj, anillos, pulseras, piercings…) que lleve puestos antes de entrar a la sala de exploración. Además debe advertir si tiene prótesis dentales o en su defecto haberlas extraído previamente.

Consideraciones especiales para la gastroscopia

  • Embarazo: en general la gastroscopia es segura durante el embarazo, aunque siempre se debe valorar el riesgo frente al beneficio de la misma. No obstante, en caso de ser necesaria se podría emplear sedación con propofol a partir del segundo trimestre de embarazo de forma relativamente segura, o por el contrario realizarse sin sedación.
  • Lactancia: en este periodo resulta seguro realizar la gastroscopia. Respecto a la sedación, que se excreta en pequeñas cantidades en la leche materna, sí que se deben tener algunas precauciones adicionales, como por ejemplo desechar la primera toma y esperar al menos entre 4 y hasta 24 horas tras la prueba para volver a dar el pecho al bebé.
  • Hemorragia: en caso de que se sospeche una hemorragia activa a nivel del tubo digestivo superior y la prueba se realice con sedación, con el fin de minimizar el riesgo de paso de sangre a los pulmones durante la gastroscopia, se debe plantear la posibilidad de intubar la vía respiratoria del paciente por parte de los anestesistas.

En qué consiste y cuánto dura una gastroscopia

En este apartado vamos a conocer en profundidad como se trabaja en una unidad de endoscopias desde que el paciente llega hasta que se completa la gastroscopia.

Preparativos dentro de la unidad de endoscopias

En primer lugar, se procederá a confirmar su identidad. A continuación, dependiendo del centro donde se realice la prueba, es posible que deba cambiarse de ropa y pasar a una camilla o, en caso contrario, le acompañen directamente a la sala de endoscopias. Una vez allí se le harán preguntas relacionadas con alergias y otras cuestiones médicas (es probable que por su seguridad estas preguntas se repitan varias veces antes de la exploración ya sea por parte de enfermería o del cuerpo médico). Seguidamente, se le pedirá que se coloque en la camilla en decúbito lateral izquierdo, es decir, de lado mirando hacia el personal sanitario y con las piernas ligeramente flexionadas.

Antes de comenzar, la enfermera le colocará en el dedo una pequeña pinza o pegatina conectada a un monitor, con el fin de tener registradas sus constantes vitales (saturación de oxígeno y ritmo cardiaco) durante el procedimiento. También se le pondrá un dispositivo plástico en la boca comúnmente llamado “mordedor”, cuya finalidad es que mantenga la cavidad oral abierta durante la exploración y evitar el riesgo de lesionar su dentadura o dañar el material con esta.

Si la prueba se va a realizar con sedación se le canalizará una vía intravenosa para administrar la medicación y se le colocaran unas gafas nasales para suministrar oxígeno adicional durante la prueba. En caso de realizar la colonoscopia sin sedación todo esto no será necesario.

Inicio de la gastroscopia

Una vez iniciada la gastroscopia lo primero que observamos es la cavidad oral y la zona de unión con la parte superior del esófago, conocida como orofaringe. Progresaremos por el esófago hasta alcanzar el estómago y finalmente visualizamos el duodeno, llegando habitualmente hasta su segunda porción. De esta forma, realizaremos una evaluación tanto de la morfología como de la mucosa de las distintas superficies y se procederá a tomar pequeñas muestras (biopsias) si se considera necesario.

Duración

La duración de la gastroscopia suele ser de escasos minutos. De hecho, lo más habitual en las exploraciones diagnósticas, dependiendo de los hallazgos y la necesidad de tomar muestras, suele ser entre 4 – 6 minutos. En caso de que se vaya a realizar una terapéutica este tiempo suele ser mayor.

Tipos de terapéutica

Si se trata de una gastroscopia diagnóstica el procedimiento que se realiza con mayor frecuencia (sólo si se considera necesario) es la toma de muestras o biopsias mediante una pequeña pinza que se introduce a través del canal de trabajo del endoscopio. Las muestras tienen un tamaño de entre 1-2 mm y el paciente no siente dolor cuando se recogen.

biopsia endoscopia
Toma de muestras con pinza de biopsia

Si estamos ante una gastroscopia terapéutica el tratamiento más frecuente suele ser el uso de asas metálicas para cortar pequeñas lesiones conocidas como pólipos o el uso de gas argón para tratar lesiones vasculares. Así mismo se pueden emplear tratamientos para controlar hemorragias, como clips metálicos o la inyección de sustancias vasoconstrictoras, especialmente útiles en situaciones urgentes.

Riesgo de complicaciones de la gastroscopia

La gastroscopia es un procedimiento generalmente seguro, cuyo riesgo depende principalmente de la complejidad de la prueba (diagnóstica o terapéutica) y de la situación clínica de base del paciente.

Relacionadas con la anestesia

La complicación más frecuente suele ser la desaturación de oxígeno, debido a que durante el procedimiento los fármacos sedantes hacen que el paciente reduzca demasiado su capacidad para respirar por sí mismo, disminuyendo la concentración de oxígeno en sangre. No obstante, estos episodios suelen durar pocos segundos, recuperándose el paciente rápidamente, sin ningún tipo de secuela y permitiendo completar la colonoscopia con normalidad.

Relacionadas con la prueba

En la gastroscopia diagnóstica los riesgos son bajos, siendo mayores en los procedimientos terapéuticos y aumentando exponencialmente en función de la complejidad de los mismos.

Entre las posibles complicaciones descritas pueden aparecer sangrados, laceraciones mucosas, distensión o dolor abdominal, siendo mucho más infrecuente por ejemplo el riesgo de perforación, que sería una complicación severa.

¿Qué ocurre al terminar la gastroscopia?

Una vez finalizada la gastroscopia pasará a la sala de recuperación, donde estará monitorizado hasta que se compruebe que se encuentra bien y está completamente despierto. El tiempo que se suele pasar aquí varía dependiendo de la situación del paciente a su llegada, pero suele situarse entre los 30 – 60 minutos de media. Por el contrario, si no se ha utilizado sedación, una vez finalizada la gastroscopia podrá irse de alta. Antes de abandonar el centro es probable que le entreguen una copia del informe de la prueba y le expliquen brevemente los hallazgos de la misma.

En su domicilio puede seguir su dieta habitual (salvo que le indiquen lo contrario), siendo conveniente que beba al menos 1 litro de agua desde que salga de la unidad de endoscopias. Por otra parte es posible que durante las horas posteriores a la prueba note cierta hinchazón o molestias abdominales. Si en días posteriores tuviera síntomas como dolor abdominal, sangre oscura en las heces o fiebre, debe acudir al servicio de urgencias para valorar posibles complicaciones.

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